“Imagen y movimiento son simultáneos. El fin es luz motorizada, y nuestros ojos le dan vida. Y a cambio, nos ofrece los poros vitales; orden y caos, pasiones y razón. Fuga de tiempos en una agudísima capacidad de expender con su inventiva técnica. La promesa: Dejar ver más allá… Más allá… Más allá…”.
Materia
visual, aproximación abstracta, incertidumbre, confusión, miedo e
interpretación obligatoria podrían ser, probablemente, algunos de los conceptos
con los que se
tiende a asociar la propia respuesta ante el estímulo o apreciación de
cualquier manifestación artística de naturaleza extraña, inusual o hasta
trasgresora en ciertos casos. De una manera u otra, apuntamos a encontrar cierto nexo entre un proceso individual de legitimización y el producto
engendrado por la subjetividad del artista originador en cuestión, de manera
que, por lo menos en este particular rubro del arte, la disponibilidad de
múltiples interpretaciones y observaciones tanto teóricas como emocionales son
traídas al mundo. Es en vista de todo esto, que, desde hace algún tiempo, la
idea de escribir respecto al susodicho tema surgió dentro de posibles proyectos
a futuro que, desgraciadamente, no tuvieron concepción hasta el día de hoy, en el
que al fin veo la oportunidad apropiada para develar todos estos pensamientos
que habían estado flotando dentro de mi mente ya por muchos años. Agradezco de
antemano a todos los miembros de Sindéresis
por haberme dado este espacio.
Como el título
señala, involucro a dos elementos algo peculiares pero complementarios: televisión popular y nostalgia. ¿Por qué me remito a estos
dos? Por el simple hecho de que el núcleo ejemplar de ésta publicación flotará
en torno a ellos. Ahora… ¿Cuántos de ustedes, pertenecientes a la generación de
los noventa e inicios del dos mil, recuerdan haber sintonizado canales como Locomotion o MTV? Siendo más específicos, ¿Quiénes recuerdan esos retorcidos,
extraños o hasta descabellados comerciales y cortos llenos de mensajes
crípticos o, simplemente tan «raros» que daban miedo, y que aparecían entre entre un programa y otro? El factor nostálgico de todo esto yace en el hecho de
que, durante aquellos años en los que la televisión parecía ser el mayor medio
de entretenimiento ante las altas tarifas que implicaban instalar una conexión
a internet en casa, nos remite a una época de transición ante las nuevas
tecnologías y aproximaciones artísticas del nuevo milenio, viendo así a la
televisión popular como un medio convencional y ortodoxo a la vez. Ortodoxo por
la convencionalidad que involucra el medio de la televisión, y heterodoxo ante la introducción de
manifestaciones inusuales y «rebuscadas» dentro de esa convencionalidad.
Inmiscuyéndonos
en los ejemplos de Locomotion y MTV, haré una pequeña síntesis respecto al
primero en vista de que el segundo, a mi parecer, no requiere ninguna
presentación. Locomotion fue un canal
experimental de televisión que existió entre 1996 y el 2005, y que velaba por todo
aquello que involucrase al arte de la animación para jóvenes y adultos (Anime,
animación experimental, animación norteamericana/europea, videos musicales,
etc), aunque originalmente apuntaba a la animación para niños. En su
programación podrías encontrar una multitud de bloques con distintos conceptos
tales como Animeloving, orientado a
lo mejor del Anime Japonés, Noches
Locomotion, con los highlights de
su programación en general, Fracto,
un espacio para cortes audiovisuales en sintonía con música Electrónica (House),
Animafilms, con largometrajes
espectaculares, o Locotomia,
probablemente mi espacio favorito y donde uno podía encontrar lo mejor de la
animación proveniente de creadores de todo el mundo, así podrías toparte con
trabajos de Francia (Folimage) o
Canadá (National Film Board Of Canada).
Sin embargo, una peculiaridad que hacía al canal un atractivo para tantos
jóvenes, eran sus comerciales que, de una manera u otra, exageraban los
programas que pretendían publicitar, así como la presencia de extraños
cortometrajes que parecían estar totalmente fuera de sentido.
Aquí es donde MTV llega a ser mencionado, pues este
canal siempre ha sido peculiar por su aproximación vanguardista y fuera de límites
poseyendo, aparte de música, comerciales con una naturaleza increíblemente
similar a los de Locomotion. Luego de
una mayor investigación, llegué a enterarme que todas estas manifestaciones
eran resultado de una colaboración con varios artistas visuales underground provenientes de todo el
mundo. MTV cooperaba con ellos por
medio de su proyecto MTV Art Break,
donde los proyectos más interesantes eran transmitidos al aire. En vista de
todo esto, hoy en día vemos un legado impresionante lleno de individuos
interesados en la tripartición “Arte Abstracto + Música Electrónica + Cultura
Pop”, con propuestas interesantísimas en el panorama global que nos llevan a discutir
estas cosas con colegas e interrogarnos: “¿Cuál
es el objetivo de esto?”, “¿Para qué
hacer algo tan raro?” o “¿Es que éste
tipo estaba en pleno vuelo cuando se le dio por crear estas cosas?”. Será
cuestión de ver qué sigue en éste ámbito… Por el momento, me remito a algunos
extractos. Porque las imágenes hablan mejor que las palabras.
Mange tak,
Anders Vestergaard.
Locomotion:
https://youtu.be/XbLEPyovAoE
MTV:
https://youtu.be/IBdniQDLoR4


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